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        <title>Pedro Mora Frutos - Texts</title>
        <link>http://www.morafrutos.net/blog/</link>
        <description>Pedro Mora Frutos - Texts</description>
                    <item>
                <title>Arte o pornografía</title>
                <link>http://www.morafrutos.net/blog/params/post/3146400/</link>
                <pubDate>Mon, 07 Jun 2021 14:16:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;p&gt;Probablemente, si alguien se pasea por la calle completamente desnudo mostrando sus genitales será conminado por las fuerzas del orden a vestirse y hasta será sancionado por ello. También es posible que lo haga frente a un monumento o fachada que contenga elementos escultóricos mostrando así mismo idénticos genitales a los suyos. Se preguntará uno entonces: ¿Por qué se condena una cosa y se tolera la otra? Pues debe ser porque una cosa es Arte y la otra no.&lt;br&gt;Si el arte supone en cierta medida una suspensión temporal de la consciencia, si aceptando las reglas del juego nos vemos avocados a una inmersión ilusionista, a un dejarse engañar, porqué no admitir que es el arte asimismo una invitación a establecer un paréntesis de los principios morales en aras de una idea más elevada, más pura, desmaterializada y limpia de toda sospecha o para ser francos, la excusa perfecta donde refugiarse en un espacio de libertad y tolerancia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Pero qué es aquello que nos impide sincerarnos, actuar sin complejos y dejarnos guiar por los instintos primarios naturales? Mucho se ha escrito sobre moral, religión y principios cívicos. Todo lo que se circunscribe a ello se contrapone al caos umbroso de la Naturaleza, al ámbito monstruoso de lo animal, a ese disolvente contumaz de la razón, eje indiscutible de la naturaleza humana. Nuestra razón y nuestra lógica es aquella que adiestra a los niños en la anatomía completa, costumbres y apareamiento del mundo animal y la escamotea y suprime cuando se trata de nuestra misma especie.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el mito fundacional de nuestra cultura, en el Jardín del Paraíso, Adán y Eva tras violar la prohibición expresa de comer del Árbol del bien y del mal, sintieron por vez primera vergüenza de su desnudez, fueron conscientes de ella. Y no deja de ser paradójico que la representación del desnudo desde los tiempos primigenios aparece en obras de contenido sagrado o religioso. De hecho en la antigüedad no hay disociación entre arte y religión. El soporte mismo de la religión era la obra de arte. El carácter devocional de algunas obras de arte, deidades heroicas, símbolos de fertilidad, etc, sublima y rescata a la figura humana de su miseria biológica, de su fisiología y su decadencia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ahora bien, ¿Qué se admite en el desnudo, cuándo es sólo erotismo, ese limbo idiota que no se atreve a traspasar la decencia y, cuándo es pornografía, es decir, para consumo mecánico onanista? ¿Cuál es intención emboscada en un desnudo artístico? ¿Es la de provocar deseo, perturbar o derribar miedos o prejuicios? ¿Se configura lo sucio o sensual sólo en la mente del que lo observa o cuenta con la complicidad del artista? ¿Son los temas de tipo mitológicos o religiosos en la historia del arte una excusa para abordar escenas sensuales o eróticas? Pudiéramos constatar que temas sin ningún interés bíblico o catequista como Susana y los viejos, las magdalenas penitentes, los sansebastianes o la legión de mártires corpulentos como bodybuilders que se retuercen no se sabe si de dolor o placer... son asuntos recurrentes que sirven claramente de pretexto para excitar a parroquianos de ambos sexos como única vía de escape de una sexualidad reprimida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pintura de género mitológico revive en el Renacimiento en los círculos privados de los poderosos marcando distancia con el poder omnímodo de la iglesia. El poder político y económico se cimenta y ejemplifica con la apertura moral cuando no disoluta de las familias de la nobleza, gobernantes y príncipes, marcando terreno frente a la censura enfermiza del clero. Cuando se trata de representar la antigüedad grecolatina, es siempre tórrido y eterno verano pues todo el mundo se pasea ligero de ropa cuando no enteramente desnudo y haciendo gala de su impudor nos recuerdan a todos que ellos se hallan en una esfera ajena e inalcanzable a la nuestra. El escenario preferido es la soñada Arcadia, la edad de oro de la inocencia previa al mundo reglamentado, mercantilista y funcional de hoy. Es la añoranza de un mundo sin reglas, sujeto sólo a las pulsiones más primarias e inmediatas. Inútil y estúpido será hoy juzgar con la ética del momento los mensajes y actitudes del pasado. Son fábulas, fantasías, calentones propios del ser humano, de los que nadie está libre. Son la celebración gozosa de la condición humana, en toda su grandeza, belleza y miseria.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; Si bien, la Iglesia, tampoco se privó del goce de la carne; en la Capilla Sixtina, en el corazón vaticano, es el Juicio Final, una orgía multitudinaria, los querubines de Murillo, un festín para pederastas, el éxtasis de Santa Teresa, la perfecta representación del orgasmo, la pasión de Cristo o las imágenes de mártires, una suerte de sublimación de pulsiones sadomasoquistas y los relicarios, perfectas cristalizaciones de fetichismos varios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; Los ceñudos moralistas, meapilas, reprimidos e inquisidores de nuevo cuño que equiparan pornografía con conducta animal, a buen seguro no caen que es propio del mundo animal copular por un instinto ciego dirigido exclusivamente a la reproducción. No es así en los humanos, que crearon la pornografía y el erotismo y que a la hora del apareamiento en lo último que piensan es en la multiplicación de la especie.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; Pedro Mora Frutos,&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Berlín 9/3/2021&lt;/p&gt;</description>
            </item>
                    <item>
                <title>Sobre &quot;Le Déjeuner sur l´herbe&quot;</title>
                <link>http://www.morafrutos.net/blog/params/post/2419776/sobre-le-dejeuner-sur-lherbe</link>
                <pubDate>Sun, 27 Dec 2020 16:15:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Times New Roman, serif&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;Sobre
&lt;/font&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;&lt;i&gt;“&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Le
Déjeuner sur l´herbe”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;
de Manet se ha dicho que es a la vez un paisaje, un cuadro con
figuras y un bodegón. Yo añadiría la &lt;/font&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;&lt;i&gt;boutade&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;
de que es un bodegón con gente o una naturaleza muerta viva. Por
aquel entonces, si un artista pretendía presentarse al Salón de
Paris, si quería ser selecionado y con opciones a competir era
imprescindible presentar una obra de generosas proporciones, a ser
posible que tratara un tema de enjundia: un argumento mitológico,
piadoso, un asunto histórico, una alegoría; pero en ningún caso,
un tema menor como un bodegón o un pasaje.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	El
escándalo que protagonizó el cuadro y el motivo por el que aterrizó
en el &lt;i&gt;Salon des Refusés&lt;/i&gt; se debió a que los protagonistas del
cuadro eran individuos anónimos sin relato alguno y el desnudo
gratuito de la mujer no se justificaba bajo la escusa de una escena
mitológica; no era ninguna diosa, ni una ninfa, tan sólo una modelo
que mira directamente al espectador como se mira en una sesión
fotográfica. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;   &lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	Lo
que &lt;i&gt;“&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Le Déjeuner sur l´herbe”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; representa
es un &lt;i&gt;&lt;b&gt;tableau vivant,&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal&quot;&gt;&lt;b&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal&quot;&gt;o
para ser más preciso, s&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;e trata de una pose que juega a
reproducir una escena antes vista en un cuadro o estampa; algo así,
como la &lt;i&gt;Última Cena&lt;/i&gt; de los mendigos en &lt;i&gt;Viridiana&lt;/i&gt; de
Buñuel. Aquí, el lado escabroso o fuera de tono era representada
por la despreocupada muchacha rodeada de individuos con atuendos
contemporáneos, seguramente, gente de la bohemia. Todo esto, sin el
encanto etnográfico de una merienda de mendigos de la pintura
flamenca del XVII. La escena defraudaba porque resultaba
perfectamente anodina, vulgar e indigna de acaparar el tema de un
cuadro y colarse en el distiguido escenario de el “Salón” , la
exposición anual de la Academia de Bellas Artes. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	La
clave estaba en el bodegón de la parte inferior izquierda. Se trata
de viandas depositadas a medias sobre los vestidos de las bañistas y
la hierba de la ribera. La ofrenda de frutas o alimentos aparece
desde el antiguo Egipto a modo de &lt;i&gt;ex-voto &lt;/i&gt;y es símbolo además
de hospitalidad y abundancia. Si en el bodegón situado a los pies
del protocubista &lt;i&gt;Les Demoiselles d´Avignon&lt;/i&gt; de Picasso, el
&lt;i&gt;bodegón&lt;/i&gt; con frutas sugiere una ofrenda tentadora al ojo del
espectador y es metáfora que complementa la oferta en carnes de las
chicas del burdel, en el cuadro de Manet, en cambio, el bodegón
sirve para dar pistas del acontecimiento que se desarrolla ante
nuestros ojos y que no es ni más ni menos que un inocente picnic de
unos domingueros a orillas del río. Sin adentrarme en una lectura
sociológica, la escena ilustra como pocas la asunción de una clase
media que tiene ya reglamentada su tiempo libre. De ahí que me
parezca una nauraleza muerta viva, pues los protagonistas del cuadro
funcionan no como sujetos que ejecutan una acción concreta sino como
objetos pasivos organizados en una escena que se presta a la
composición como en un arreglo floral o de frutas. Y esto es
importante, porque supone la independencia radical del asunto
pictórico al margen de un relato, ya sea religioso, literario,
histórico o de representación social. Es pretendidamente anodino e
insustancial porque el pintor y la pintura se están redescubriendo a
sí mismos. Ya entrado el siglo XX, la predilección por el bodegón
de los artistas cubistas se debió precisamente a querer neutralizar 
o disolver el tema para centrarse en especulaciones exclusivamente
formales. El único propósito del cubismo se reduce a la
investigación plástica, a la búsqueda insólita de una nueva
objetividad y para llegar a esa conclusión el tema resultaba
intrascendente, lo mismo daba una botella de &lt;i&gt;anís del mono&lt;/i&gt;
que una cabeza humana.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	El
invento del daguerrotipo fue de capital importancia para la historia
de la pintura. Lo que apareció como una curiosidad o atracción de
feria, tratada con desconfianza o desdén, luego como herramienta
auxiliar del artista, más tarde como seria amenaza para el futuro de
la profesión, terminó con ser un medio con un lenguaje propio y
objetivos e intereses distintos. Hasta que el nuevo medio encontrara
su lenguaje, la fotografía imitó a la pintura en la elección de
temas, composiciones o arreglos e incluso en la imitacion de texturas
y cualidades propias del dibujo o la pintura académica. Cuando las
cámaras fotográficas se fueron haciendo más ligeras, pequeñas y
accesibles al gran público la fotografía descubrió su propio ser
que no es otro que captar el momento, la fijación de lo efímero o
la documentación del instante. Y es a partir de ese momento cuando
la pintura imita a la fotografía. Cuando Renoir pintó &lt;i&gt;La
balan&lt;/i&gt;&lt;font size=&quot;2&quot; style=&quot;font-size: 11pt&quot;&gt;&lt;i&gt;ç&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;&lt;i&gt;oire&lt;/i&gt;
ó &lt;i&gt;Etude, torse, effet de soleil&lt;/i&gt;, ambos de 1876 un crítico de
un periódico se horrorizó de las manchas claras y oscuras que
poblaban la piel de la muchacha y lo calificó de cadáver en
descomposición. Ma atrevo a pensar que Renoir llegó a esa solución
tan realista, más tras la observación de fotografías que de la
observación misma del natural. La fotografía certifica cómo se nos
aparecen en realidad ante nuestros ojos las cosas. También Degas,
fotógrafo &lt;i&gt;amateur&lt;/i&gt; él mismo, recurre en sus cuadros de
carreras de caballos, escenas de café o bailarinas, a composiciones
donde frecuentemente las figuras quedan cortadas o incompletas en los
bordes como en una instantánea fotográfica. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	Así
Manet, que fiel a la famosa definición de novela que dibujó
Stendhal en Rojo y negro: “&lt;i&gt;la novela es un espejo que se pasea
por un ancho camino; tan pronto refleja el azul del cielo como el
barro&lt;/i&gt; &lt;i&gt;del camino&lt;/i&gt;”, propone que cualquier materia o
asunto es digno de aparecer en un cuadro, desde una bella muchacha
hasta un vagón del ferrocarril.  &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	Si
había algo que la fotografía aún no podía disputar a la pintura
era el color y ésta ofrece además, frente a la nitidez y fría
precisión del objetivo fotográfico, la sensualidad e indefinición
de la materia pictórica. La pintura impresionista se identifica por
la velocidad en la ejecución, necesaria para captar los efectos
cambiantes o efímeros de la luz. Es por tanto, pintura pastosa,
desecha, inacabada e inusualmente colorista y desde entonces
constituye lo que por antonomasia entendemos por idiosincracia o
lenguaje pictórico. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	Pero
sigamos con la elección del tema o motivo en la obra de Manet y por
extension de la pintura impresionista. Se trata de una pintura que
quiere abarcar a un gran público, ese gran público de la clase
media incipiente. Es una pintura carente de pretensiones
intelectuales, políticas o sociales. Sorprendentemente, a la clase
media, esa pintura le parecía un horror, obra de incapaces o locos y
sólo, una generación después, sucumbió a su atractivo hasta
convertirse en fenómeno de masas y las obras fueron reproducidas
hasta la saciedad en artículos de &lt;i&gt;merchandising&lt;/i&gt;. Los temas y
protagonistas de los cuadros impresionistas son los mismos a los que
iban dirigidos, es decir, esa clase media alta que poblaban las
grandes urbes: empresarios, profesiones liberales,
funcionarios...ilustran su vida cotidiana, su ocio, su capacidad
adquisitiva y su cosmopolitismo. Y es ese rechazo voluntario al
catálogo de temas tradicionales, el origen verdadero de la
modernidad, auténtico giro tanto en la forma como en el fondo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	En
&lt;i&gt;“&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Le Déjeuner&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; “, aunque el francés recurre
a una composición clásica copiada de la antigüedad, Manet la vacía
de contenido y queda en mera pose, en parodia, y por tanto, en la
negación misma de aquella. Que otros artistas posteriormente
prosigan ese diálogo con el cuadro de Manet : &lt;i&gt;Monet, Picasso,
Jacquet, etc&lt;/i&gt;  confirma mi sospecha que los artistas pintamos
pensando más en los otros colegas artistas que en el público
anónimo y sin rostro; se trata de medir nuestras fuerzas como en una
berrea de ciervos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;	¿Homenaje,
diálogo, carrera de relevos....? Sea como sea, se puede constatar
que el “tema o el asunto” en el fondo, es siempre la escusa, el
punto de partida, necesario o prescindible y la forma, el “cómo”,
la puesta en escena original, la mirada individual y única lo que
verdaderamente importa cuando se trata del proceso creativo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot; class=&quot;moze-right&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;Pedro
Morta Frutos&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm; font-family: Greycliff, Arial, Helvetica, sans-serif; font-style: normal; font-variant-caps: normal; font-size: 14px;&quot;&gt;
	
	
	


















&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm&quot; class=&quot;moze-right&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#000000&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial, sans-serif&quot;&gt;Berlin,
Agosto 2020&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;</description>
            </item>
                    <item>
                <title>Art Poètique</title>
                <link>http://www.morafrutos.net/blog/params/post/1787457/art-poetique</link>
                <pubDate>Fri, 03 May 2019 19:24:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;p class=&quot;moze-center&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;moze-center&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span class=&quot;moze-gigantic&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;moze-right&quot;&gt;“&lt;i style=&quot;&quot;&gt;El arte puede a veces destruir la autoridad, pero no debemos nunca actuar como si fuera posible”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;moze-right&quot;&gt;&lt;i style=&quot;&quot;&gt;Marcel Duchamp&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-center&quot;&gt;UNO&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-center&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;&quot;&gt;Leyendo retrospectivamente los textitos
que he ido redactando para mis exposiciones a lo largo de &lt;font face=&quot;Times New Roman, serif&quot;&gt;los
&lt;/font&gt;&lt;font size=&quot;3&quot;&gt;años,
&lt;/font&gt;&lt;font face=&quot;Times New Roman, serif&quot;&gt;me h&lt;/font&gt;e
horrorizado al constatar que siempre sostengo lo mismo y con
parecidos argumentos desde 1989. ¿Es eso coherencia, sólidas
convinciones o, para ser sinceros, quizá es que no doy para más?.
En cualquier caso, mi posición es siempre la misma, o sea, defensa
inquebrantable del aspecto puramente plástico o estético en
contraposición, a otra, reivindicativa o de inspiración social. La
política, lo de ahí afuera, todo lo que tiene que ver con lo humano
o con la naturaleza me interesa sobremanera, pero no suelo
tematizarlo en mi trabajo. Lo dejo aparcado fuera del estudio y me
excuso argumentando que toda posición que se adopte en la vida es
siempre política, lo queramos o no.&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;&quot;&gt;Yo siempre he creido que el arte ha
tenido y tiene poco que ver con la democracia, -aquí en Berlín
trabaja Jonathan Meese que pregona la &lt;i&gt;Diktatur der Kunst-, &lt;/i&gt;pero
bromas aparte, el arte siempre ha estado al servicio del poderoso,
del que lo financia y colecciona o bién como propaganda o
adoctrinamiento en los diferentes regímenes políticos de variado
signo o al servicio de las religiones. Es a partir del siglo XIX, con
Goya, por citar un ejemplo, cuando se perfila la figura del artista
crítico e independiente. El artista plástico se homologa con el
pensador o intelectual para conformar el mito de la conciencia
crítica de la cultura. Así como la Iglesia se lanza siempre a
avisar de peligros múltiples y asechanzas y se ofrece, cómo no,
como la única solución a los retos insoslayables del ser humano,
también la cultura desde su atalaya se apresta a despertar la
conciencia dormida del ciudadano denunciando abusos e injusticias
pero guardándose muy bién las espaldas, pues después de todo hay
que comer. En cualquier caso, la posición política del mundo de la
cultura ante coyunturas históricas inaplazables como guerras, falta
de libertad y atropellos varios, ha dado paso a la situación actual
que es cuanto menos forzada, oportunista, borreguil y carente de
escrúpulos. Hoy en día no hay montaje teatral de un clásico donde
no se meta con calzador alguno de los temas candentes de actualidad,
aunque en el original no aparezca o sea sólo de pasada el tema en
cuestión. Se subraya de forma interesada e indecente aquello de lo
que todo el mundo habla y reivindica, sin venir a colación en el
texto. En las exposiciones en espacios de titularidad pública sólo
se programan muestras con temática de problemática social, llámese
subdesarrollo, violencia de género, inmigración, racismo ctr. Cojan
ustedes cualquier revista de artes plásticas. Parecen revistas de
ONGs, boletines sindicales u hojitas parroquiales. Sólo fotos de
pateras, estudios sesudos sobre la identidad trans, el empoderamiento
de la mujer, la lucha anticapitalista, eso sí, con anuncios a toda
página en papel couché de publicidad de relojes de precios
exhorbitantes, coches de lujo. o de la feria Art Basel o Miami que es
la qintaesencia del capitalismo más exclusivo y salvaje. ¿A nadie
le chirría un poco todo esto?  ¿A quien pretenden engañar los
artistas o el sistema artístico cuando dicen atacar al sistema desde
el sistema mismo: galerías, museos, bienales, ferias, documenta,...?
Perdón, no pretendo sermonear a nadie, no soy un moralista, pero a
mí, tanta inconsecuencia, tanta convivencia y promiscuidad de
valores antitéticos e incompatibles me produce un tedio mortal que
me entran ganas de coger los bártulos y retirarme a la vida
contemplativa. 
&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-center&quot;&gt;DOS&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;Supongo
que todo empezó cuando en las universidades o escuelas de arte
americanas introdujeron el aprendizaje multidisciplinar. Europa,
siempre a la zaga y asumido el papel de provincia del imperio adoptó
con mayor o menor entusiasmo el modelo. Hablo, claro está, de
centroeuropa; aquí, en la Iberia profunda seguimos copiando al
carboncillo los yesos de Praxiteles, &lt;i&gt;“Spain is different”,
Fraga dixit&lt;/i&gt;. 
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;El
susodicho modelo yanqui consiste ni más ni menos que en marginar las
materia artísticas tradicionales: &lt;i&gt;dibujo del natural de señoritas
en cueros, pintura de caballete con cestos de frutas y caldero de
cobre, el busto modelado de algún prohombre o santito, ctr&lt;/i&gt;. por
una amalgama de materias curriculares muchos más limpias y
asépticas: &lt;i&gt;linguística, sociología, política de género,
demografía, teoría económica, ecología&lt;/i&gt;.... tantos universos
del saber que sólo es posible aproximarse de una manera parcial o
más bién superficial, como superficial y falto de rigor serán los
resultados paridos por nuestros entrañables artistas. Luego no vale
pedir explicaciones o mayor concisión. No, siempre se puede escudar
uno en que tan sólo se trata de Arte. ¡Ah bueno ! ¡Acabáramos!
Nada serio. 
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;Que el
arte no es una ciencia exacta, ya lo sabíamos. Que es una
interpretación muy, pero que muy subjetiva de la realidad, se da por
descontado. Que sólo sirve para suscitar preguntas, pero no para dar
respuestas, ya claro, también. Entonces, ¿quién necesita el
dichoso arte ? ¿Qué utilidad tiene? O mejor dicho, ¿Con qué
autoridad se apresta para aportar algo al debate si resulta ser una
herramienta tan imprecisa como poco fiable? Con todo, lo más
decepcionante es el medio natural o geográfico del mundo artístico.
Se trata de un hábitat minúsculo y enclenque (galerías, museos o
centros de arte), poblado únicamente por fieles incondicionales, que
no necesitan ser convencidos de nada porque ya lo están. ¿Quién
demonios entra en una galería de arte? ¿A qué va el gran público
al museo para ver exposiciones de arte contemporáneo sino para
hacerse un selfi? ¿A quién van dirigidas las provocativas y
arriesgadas propuestas del arte político-militante? ¿A quíen hacen
pupa? No son ni tan siquiera balas de fogeo, son vergonzantes
ventosidades. 
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;Con
todo, lo imperdonable del arte llamado político es que precisa de
ser obvio para que surja efecto, y el arte no puede ser obvio o
evidente si queremos que permanezca en el ámbito de la excelencia,
porque si nó sería dudosamente propagandístico, banal o como mucho
pedagójico, de consumo instantáneo, pero que no deja poso, ni en la
memoria ni en la conciencia.&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;A mi
entender, todo el problema se reduce a la incomodidad que siente el
artista al tener que  confeccionar productos sofisticados de
decoración, inútiles y ostentosos, destinados mayoritariamente a la
especulación monetaria, que no intelectual y que da como resultado
los carísimos engendros que colonizan y parasitan los denominados
espacios expositivos. Bajo la etiqueta de producto artístico puede
hallarse una infinidad de propuestas cuyo fundamento es el 
diletantismo, las ocurrencias varias, la frivolidad y el infantilismo
impertinente y consentido al que nadie se atreve a destapar so pena
de ser tachado de ignorante; todo para alimentar una ingente masa de
“obras maestras” que debe presevarse para generaciones venideras.
Ya lo dijo San Warhol bendito: Un espacio inútil es un espacio con
arte dentro.&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-center&quot;&gt;TRES&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;Aquí,
un ejemplo del artista activista pendenciero sin ánimo de lucro: ¿Se
acuerdan de la instalación 245 metros cúbicos en la antigua
Sinagoga en Pulheim-Stommein, Alemania, convertida en cámara de gas
donde el visitante debía entrar con máscara....... antigas? Nadie
sabe a ciencia cierta si el artista, de Madrid para más señas,
quería ofender o incriminar a los alemanes, !Como si los
alemanes necesitaran a estas alturas que alguien les recordara algo!
¿o era simplemente una broma de mal gusto que hubiera salido de la
cabecita hueca de un nostálgico del Nacionalsocialismo?. ¿Cómo
puede algo significar una cosa y la contraria al mismo tiempo, y no
estar loco? ¿Fue una propuesta fallida?. En absoluto, gracias a un
buen puñado de titulares en la prensa por el escándalo
concienzudamente programado, con clausura incluida de la muestra,
nuestro artista caminó rumbo a la gloria seguido de un aura de
artista polémico e insobornable. También se paseó a lo ancho y
largo de Españistán con un sobredimensionado NO; perdona, ¿No? ,
¿No, a qué?. No, a todo. Por sistema, y en general. Nuestro hombre
es un consumado tocapelotas vocacional y profesional. Es el mismo
artista que rechazó el Premio Nacional de Artes Plásticas 2010 y
vendió en Arco la carta de renuncia a la ministra de Cultura por un
precio exhorbitante. Eso sí, luego no hace ascos a participar en la
Bienal de Venecia costeada por el ministerio; como los muy
antifranquistas Tápies o Chillida que decían tragar sapos
participando en tales bienales representando al régimen pero mira
tú, que después de todo, a nadie le amarga un dulce.&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;Sí,
nuestro artista es el mismo del ninot de Felipe VI y el de la serie
de fotos de los &quot;presos políticos españoles&quot; con una banda negra en
los ojos ¿Autocensura a estas alturas? que un empresario catalán,
mordiéndo el anzuelo, compró pensando que había adquirido el nuevo
Guernica. Nuestro hombre es un genio. Del marketing. Y qué error y
horror, la censura de la dirección de Arco. ¿Cómo se puede ser tan
panoli? Todo estaba listo y programado para que alguno del &lt;i&gt;Prussés&lt;/i&gt;
con abultada cuenta corriente viniera y cargara con ello. Ya lo
sabéis para la próxima vez, el artista justiciero, el Robin Hood
del Art Basel se llama Santiago Sierra.&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-center&quot;&gt; Y
TERMINO, LO PROMETO&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;¿A qué
se debe este acriticismo del gremio artístico?, ¿Es simple
corporativismo o es que todos han asumido las mismas reglas de juego?
¿En qué momento los artistas nos cansamos de producir arte y nos
dedicamos a la activismo político sin embarrarnos naturalmente ni
asumir riesgo alguno? ¿Hasta cuando queremos seguir jugando sin que
nos descubran?. Acaso, no nos descubran nunca, porque no le
importamos a nadie, tal es nuestra insignificancia. Cualquier niñato
con un balón gana 100 veces más que todos nosotros y desde luego
alcanza infinitamente mayor transcendencia pública. Lo que nos hace
falta es un poco más de honestidad. Sería suficiente si
recurriéramos nuevamente a la poesía. Si, han oído bién, POESÌA,
que no es sólo juntar versos en estrofitas. Me refiero a éso tan
dificil como designar o describir lo invisible, lo que todo el mundo
intuye pero nadie ve, la invocación de lo mágico, de lo
extraordinario, el ansia devoradora de belleza que nos haga la vida
más soportable: un bodegón de Juan Gris, una virgen sedente
románica, un idolillo de las cícladas, una laca china, L´ Atalante
de Jean Vigo, el Stabat Mater de Monteverdi, un cuadrado negro de
Malevich, la alegoría del otoño en un mosaico romano, un collage de
Max Ernst, un óleo de Joan Mitchell, una estela de
Brancusi............., Éso e&lt;i&gt;t tout le reste est politique.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-right&quot;&gt;Pedro
Mora Frutos , Berlin abril 2019&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;moze-left&quot;&gt;&lt;br&gt;
&lt;/p&gt;</description>
            </item>
                    <item>
                <title></title>
                <link>http://www.morafrutos.net/blog/params/post/1755272/</link>
                <pubDate>Mon, 01 Apr 2019 06:52:00 +0000</pubDate>
                <description>&lt;div class=&quot;mz_blog mainblock&quot; data-cid=&quot;17676754&quot; data-name=&quot;mainblog&quot; data-type=&quot;blog&quot; style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;moze-post&quot; data-blog=&quot;17676754&quot; data-pid=&quot;1719723&quot; data-offset=&quot;1&quot; data-count=&quot;1&quot; style=&quot;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;moze-postdetails moze-secondary&quot; style=&quot;&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;i&gt;Este texto acompaña a la exposición Capricci en la Galería de César Sastre de Sevilla abierta hasta el 15 de Marzo de 2019:&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;La presente muestra “Capricci”&lt;span class=&quot;&quot;&gt;&amp;nbsp;puede ser juzgada como intranscendente o banal y, aunque no lo parezca, es toda una declaración de intenciones. Puede entenderse como la enésima resurrección de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;l´Art pour l´ Art;&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;ya saben, lo de la torre de marfil y todo eso. El mensaje aquí es que no hay mensaje.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;Fatigado por la tiranía de los titulares, donde ya no se concibe un producto cultural que no se deba a alguno de los temas candentes de la actualidad, llámese inmigración, capitalismo, lucha de género, conflictos religiosos, globalización... ¿Qué le espera al que no se pliegue al dictamen de la ineludible e inaplazable solidaridad, al combate en la obligada trinchera reivindicativa? Seguramente el silencio, la indiferencia, la incomprensión y el desprecio bien merecido. Entonces, automáticamente, es usted un reaccionario, un esteta decadente y sus propuestas, decorativismo vacuo para interiores.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;!Ahora que ya nos estábamos acostumbrando a un arte independizado de la estética, premeditadamente feo, pero ojo, con conciencia social!. Ahora, a deshoras, de nuevo,... estos bibelots, estas piruletas de feria... ¿para qué? ¿A quién le puede interesar esto? ¿Con qué fin?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;La pintura es, como la música, un recurso autónomo que puede sustentarse sin un relato, sin una excusa, sin una anécdota; porque sí. La Literatura, en cambio, cuyo medio es el lenguaje y éste consiste básicamente en transmisión de ideas, le estará siempre vedada la creación o experimentación radicalmente pura, pues ha de estar controlada necesariamente por el discurso lógico. No es posible extenderse uno mucho sin comunicar absolutamente nada. Aunque ha habido numerosos ensayos de poemas fónicos con los dadaistas, se asimilan como una curiosidad, pero no son consumidos como literatura, son una mera excentricidad, un experimento que solo sirve como motivo de estudio en la historiografía de las vanguardias.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;¿Hasta cuándo la pintura va a estar sometida al vasallaje del relato, ficticio o real? ¿Por qué su papel se reduce al de ilustración, imagen fija del suceso, precaria muleta suplementaria a las insuficiencias o limitaciones del lenguaje? No toda la realidad es traducible o transcribible a palabras. Una pieza musical no puede ser transcrita o relatada en palabras. Un fenómeno físico, metereológico por ejemplo, no puede ser descrito sino desde un punto de vista subjetivo, desde la experiencia directa del que lo experimenta. Es decir, aunque el lenguaje humano es una herramienta extraordinaria para aprehender una parte importante de lo que conocemos como “el mundo real”, es, sin embargo, un medio limitado como ilimitada y compleja la experiencia sensorial. La música como la pintura nos adentra en otra realidad paralela a ésta, autónoma, inaudita y caprichosa. Todo lo inconsistente que ustedes quieran, pura fantasmagoría, pero que duda cabe, enriquece nuestra experiencia sensorial e invita a la suspensión temporal de la consciencia. ¿No es acaso un escape?. Escape de la realidad, aunque dicha huída es tal vez un encuentro con lo real, pero desde el otro lado del espejo. El arte ha de ser, elaboración, manipulación, cocina; en ningún caso, se ha de consumir en estado crudo. Cruda es ya la realidad, y para ese viaje, no hacen falta alforjas.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;Si tuviera que adjetivar con una palabra el fenómeno artístico, eligiría extraordinario, o inaudito...es decir, todo lo que se sale de lo común, lo que no se adapta a las categorías de lo real. La experiencia artística debe ser siempre una excepción, una anomalía, un paréntesis, una pausa, una fuga.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;Estos “Capricci” o caprichos es una heteregénea agrupación de composiciones realizadas en los últimos años en torno al juego y la invención. Los inspiran únicamente el gusto por la experimentación y la fantasía, y se rigen tan sólo por la regla suprema del azar. Los ingredientes del estofado son los propios de la pintura: la geometría, el plano, la línea, el espacio virtual o imaginario, la materia pictórica líquida o viscosa en libertad, la cándida ficción tridimensional, el color como sujeto propio, la ilusión del movimiento en la estaticidad intríseca de la imagen fija.Todo para los ojos; pero que necesariamente precisan el amparo de la razón; aunque convenimos que el objetivo último sea el dislate o la sinrazón. En cualquier caso, les alerto de ausencia absoluta de motivación social o motor político alguno en este trabajo. Los títulos, no son orientativos, sino desorientativos. Vienen sugeridos por la imagen, a posteriori, sin relación alguna con ella. Algunos títulos provienen de personajes de la&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Comedia del arte&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;italiana. Es un homenaje al género y un guiño. En la&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Comedia del arte&lt;span class=&quot;&quot;&gt;&amp;nbsp;sabemos de antemano el final: los amantes a pesar de la férrea oposición de sus progenitores se saldrán con la suya, pero ignoramos en todo momento el desarrollo, las intrigas, los embustes. No importa el qué, sino el cómo.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;En éste mi último trabajo, se trata de pintura concreta en toda su acepción, pero sin descartar al mismo tiempo la vocación ilusionista,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;el trompe l´oeil&lt;span class=&quot;&quot;&gt;. Al fin y al cabo, todo en pintura es representación espacial y puesta en escena. El espectador ante un Rothko no ve manchas de colores, sino espacios indefinidos coloreados, flotando en una particular atmósfera. Ve un paisaje místico. Es decir, el ojo no se detiene en la superficie de la tela, la traspasa y fantasea espacios inexistentes o imposibles. La pintura es siempre una&amp;nbsp;&lt;/span&gt;fata morgana&lt;span class=&quot;&quot;&gt;; así es hasta en la pintura más concreta o matérica, a pesar de los vanos intentos del artista para que el espectador se detenga en la superficie del cuadro y lo aprecie sólo en su cualidad objetual o física y no como la ventana virtual que es siempre.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;Estas obras de pequeño formato son escenarios lúdicos, desdramatizados, animados de juegos visuales, son sólo un pasatiempo inócuo. Es además una experiencia íntima, sin compromisos ni consecuencias. Hay encantamiento, y distancia también. En algunas obras, permanece el lino crudo al descubierto, sin imprimación, rompiendo la ilusión de la representación, tal vez un&amp;nbsp;&lt;/span&gt;“memento mori”&lt;span class=&quot;&quot;&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;Nada de mensaje oculto y nada de compromiso ético. De cualquier forma, arribamos, al final, “unos” -los comprometidos y “otros”, -los escapistas, al mismo penoso y temido escenario: mediante la materialización o puesta en escena de ocurrencias varias, pretendemos desmentir lo que ustedes ya sospechan: la absoluta inutilidad e intrascendencia de la creación artística. Es el viejo&amp;nbsp;&lt;/span&gt;leitmotiv&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;del arte, llámese impotencia, fracaso o melancolía. Honestamente, servidor, sólo pretende hacerles pasar un buen rato.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;Pedro Mora Frutos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;Berlin, 2019&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;span class=&quot;&quot;&gt;&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description>
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